La prosopopeya o personificación es una figura retórica que consiste en dar características humanas o animadas a diversos elementos que no lo son, por ejemplo seres abstractos, seres inanimados, animales u objetos. El uso de la personificación o prosopopeya incluye desde cuentos infantiles así como también figuras literarias como la fabula.

Ejemplos de prosopopeya:
- Muchas veces no escuchamos lo que el viento viene a contar.
- El agua purifica el alma.
- La mariposa cambia sus vestidos multicolores.
- La voz del mar, te llama.
- El mar grita con furia por las noches, cuando la luna se burla de él.
- Los primeros rayos del sol nos acariciaban dulcemente.
- El tren tose asmáticamente por la caldera.
- En el mar se oye la risa divertida de los delfines.
- La pluma dice los pensamientos.
- Los faros nos dirán por donde caminar.
- Las estrellas nos miraban mientras la ciudad sonreía.
- La ciudad esperó dormida tu llegada.
- En el cielo parpadean las eternas luminarias.